“Será también un viaje al centro de Europa, sobre la que continúan soplando gélidos vientos de guerra mientras los desplazamientos de tantas personas ponen a la orden del día cuestiones humanitarias urgentes”, agregó.
El Papa adelantó así dos de los grandes ejes que tendrá su viaje internacional número 41, durante el que tendrá una agenda marcada por encuentros religiosos, sociales y políticos, incluido uno con el conservador premier húngaro Viktor Orbán.





























































