“Es como en el boliche, con las luces bajas todos se ven mejor. Y por eso en la sala velatoria las luces son tenues por lo general. Cuando embalsamamos el cuerpo usamos tintes rojizos o rosados porque cuando estás muerto no te corre la sangre así que no hay color en el cuerpo. Por eso también usamos luces rojizas en la sala”, explicó Melissa Jo.
A la par de activistas y creadores de contenidos que abogan por un regreso a los entierros sin la parafernalia ni los costos que propone la industria fúnebre en Estados Unidos (donde se ofrecen féretros de metal por miles de dólares como si fuesen un último tribuno a la persona fallecida), “Funeral Babe” le quita lo dramático a la sala de embalsamamiento y a la sesión de maquillaje post mortem.
“Funeral Babe” también aborda temas humanos, como el dolor de perder a un niño, las conversaciones difíciles que son necesarias y la necesidad de prepararse para “el día que no tiene un mañana”.
Su trabajo, según explicó en un video de Tik Tok, se asemeja al de una wedding planner, sólo que en vez de orquestar un casamiento se encarga de hacer realidad los planes de la persona cuando ya se fue de este mundo.




























































