El procedimiento se realizó a partir de un pedido de la Justicia y de personal de Investigaciones de Capital. Al localizar la camioneta, los efectivos constataron que se encontraba en poder de un hombre de la localidad de Desiderio Telloy que, según la documentación registral, figuraba a su nombre.

El comisario Marcos Iván Ruarte explicó que la dependencia policial se limitó a cumplir con la orden judicial de secuestro. “Nosotros damos cumplimiento siempre a cualquier oficio, cualquier requerimiento, siempre y cuando haya una autoridad judicial que lo solicita”, señaló.

Una vez concretado el secuestro, la autoridad judicial dispuso que el vehículo quedara nuevamente en poder de su tenedor en carácter de depositario judicial, hasta tanto se determine el origen y la situación legal de la camioneta.

La denuncia habría sido presentada por una persona perteneciente a la comunidad gitana. Sin embargo, desde la Policía aclararon que no cuentan con información sobre los antecedentes de la operación ni sobre el origen del conflicto, ya que esos aspectos forman parte de la investigación que se lleva adelante en Capital.

“Los pormenores de la causa nosotros los desconocemos porque eso no se incluye en esta dependencia”, explicó Ruarte.

La situación generó interrogantes debido a que, según se informó, antes de llegar a Tello la camioneta habría pasado por las manos de dos personas de Chepes. La Policía, no obstante, aclaró que no interviene en esa parte de la investigación y que será la Justicia la encargada de determinar qué ocurrió con el vehículo y quiénes podrían estar involucrados.