Pero no qué ahí, y Chilavert argumentó su explicación. “Es fácil hablar desde afuera. No fue un error. La pelota tiene una válvula inteligente que mucha gente del fútbol no sabe que le hace perder dirección. Saludos”, sentenció.
Pero no qué ahí, y Chilavert argumentó su explicación. “Es fácil hablar desde afuera. No fue un error. La pelota tiene una válvula inteligente que mucha gente del fútbol no sabe que le hace perder dirección. Saludos”, sentenció.

