El hecho ocurrió cuando la mujer descendía de un colectivo procedente de la ciudad de La Rioja y, al dar un paso para recibir su equipaje, tropezó con un fierro que sobresalía notablemente del pavimento de adoquines.

De acuerdo con el relato de su hija, el impacto de la caída le provocó una fisura en la rótula, diagnóstico que requirió la derivación médica inmediata y la prescripción de medicamentos antitrombóticos de alto costo que la familia debió afrontar por su cuenta. Debido a la gravedad del cuadro, la damnificada se encuentra con movilidad reducida y debe desplazarse temporalmente en silla de ruedas, lo que ha alterado drásticamente la rutina de cuidado de su entorno familiar.

A raíz de lo sucedido, la familia realizó una publicación en redes sociales dirigida en forma directa a la intendente departamental, la contadora Laura Carrizo, solicitando respuestas ante el preocupante estado de la infraestructura urbana y sobre todo de la Terminal de Ómnibus.

Tras visibilizarse la denuncia, se registraron imágenes de personal retirando el elemento metálico del suelo para evitar nuevos incidentes. Sin embargo, los allegados de la víctima manifestaron su indignación tras enterarse por testimonios de vecinos de la zona que dicho fierro permanecía expuesto en la vía pública desde hacía más de seis meses sin ningún tipo de señalización ni reparación previa.