La vuelta a la presencialidad de la fiesta del Carrero, marcó sin lugar a dudas el camino para la organización del mismo, ya que además del volver al clásico lugar de realización del festival, en la oportunidad fueron dos noches para poder vivir de cada una de las presentaciones que se realizó en el escenario montado al costado del municipio departamental.
Con un predio más acorde para la ocasión y con más de 3.000 sillas dispuestas para el público presente, las cuales acabaron siendo pocas para la cantidad de personas que asistieron en cada una de las noches, el festival comenzó en su primera noche con la tradicional llegada de la cabalgata brocheriana, que une la ciudad de Cura Brochero de Córdoba con la ciudad de Chepes, donde mas de 40 personas entre mujeres, niños y hombres cabalgan trayendo a la ciudad la imagen del Santo Cura Brochero , patrono de la fiesta del Carrero.
Luego de ello cada uno de los artistas tanto locales como provinciales y nacionales pasaron por el escenario dejando su show donde el público observó de manera muy respetuosa cada uno de sus propuestas brindada entre los que se cuentan bandas y ballets.
Así mismo se brindó la primera pasada del certamen de la Embajadora Cultural, donde las señoritas que se presentaron hicieorn su recorrido por el escenario ocupando la pasarela principal en la primera noche con ropa informal.
En la Segunda jornada ya siendo el día sábado, fue aun mayor el número de asistentes al predio, y que según datos proporcionados por la policía, habían al rededor de 9.500 personas disfrutando de cada una de las opciones que se brindaban en la fiesta del Carrero.
Sin lugar a dudas la parte climática se brindó para hacer mas propicio la cantidad de personas asistentes, a pesar que en un momento de la noche, se hizo presente el clásico viento chepeño, pero que no hizo menguar la cantidad de los presentes.
No podía faltar en el evento los diferentes reconocimientos que se brindaron en la primera noche, comenzando con el reconocimiento principal denominado “Premio Mariano Moreno”, recayendo en la persona de Marisa Carrión, una mujer que supo llevar el nombre de la ciudad a diferentes puntos provinciales y nacionales donde le tocó participar.
Así mismo hubieron reconocimiento y homenajes a colaboradores incansables de la fiesta como lo es el caso de Fredy Riquelme y de Dario Casas, uno por sus fotografías aportadas donde resalta las históricas que permiten recobrar parte de la historia de los carreros y su significado, en tanto que el caso de Dario Casas, con su aporte de Caros para ornamentar el festival desde la primera edición hasta la actualidad donde aporta más de 12 de los mismos.
Así mismo se hizo entrega de un reconocimiento postmorten a la profesora Nora Urbano por su aporte a la cultura chepense con su influencia hacia lo cuyano impulsando festivales, grupos y promoviendo durante toda su vida la cultura folclórica del departamento incluyendo aportes en el arte de la literatura. Dicho reconocimiento y homenaje fue recibido por sus familiares, encabezado por su esposo Lito Aguilar, acompañados por algunas de sus hijas.
Punto Aparte fue la coronación y elección de la primera Embajadora Cultural, recayendo la misma en la señorita Julieta Ferreyra, vice embajadora: Rosana Arnold; Miss Simpatía Alana Machuca y Miss Elegancia Emili Fernández.
En la gran cantidad de artistas presentes en las dos noches, redoblaron los esfuerzos de todos aquellos que trabajaron para la misma, sin lugar a dudas habrá muchas cosas para mejorar, pero no se puede dejar de comentar el comportamiento general de las personas presentes, que más allá de todo vivieron la fiesta en ambas jornadas hasta la hora de cierre siendo las 06:00 hs. sin ningún tipo de disturbios ni mucho menos, algo que se debe destacar.



























































