Miguel, quien debió ser derivado desde Chepes a la ciudad Capital, por la situación de salud que presentaba y de la cual necesitaba una mejora atención médica.
Según el relato del propio Sr. Fernández, una vez que llegó al hospital Luis Pasteur, fue derivado a la ciudad Capital, donde el Dr. Molina le dijo “Miguel con lo que tenés de vida llegamos a La Rioja y de allí solo Dios sabrá” y en vez de tomarlo de otra manera a Miguel lo tranquilizó al saber esto, porque manifestó que ante lo dicho por el profesional al momento de subir en la ambulancia hacia la capital “yo me quedé tranquilo y la tomé como mi última esperanza, porque no podía respirar allí cuando me lo dijo, y lo único que pedía es que no me dejen nunca sin oxígeno“.
Además en su testimonio, Miguel contó que: “Yo ese día que entré en el hospital, no sabía si salía, y aunque aún no salgo estamos recuperándonos, pero temí mucho. Sigo aislado y no he vuelto a ver personalmente a mi familia desde hace domingo 11 de Octubre, y en un segundo éste virus te desintegra la familia.”
Así mismo mencionó que en el Hospital donde aún se encuentra internado lo trataron y lo tratan muy bien y fue explicito al decir: “Dos veces me colocaron plasma, y aun así me dijeron hoy que sigo siendo positivo, pero también estoy agradecido con toda la gente de Chepes, que me dió fuerzas para salir de esta enfermedad.”
Al finalizar dejó un mensaje a la Sociedad que por allí no lo entiende aún y expresó: “Ruego y pido que tomen conciencia de lo letal que es el virus, estamos bien si los síntomas son leves, pero si es como me tocó a mi es muy difícil soportarlo”.
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