Desde hace un par de meses, por no decir que tras las elecciones legislativas del año pasado, la Unión Cívica Radical de nuestro departamento no vive momentos de calma, todo lo contrario, son tiempos convulsionados donde predominan las acusaciones cruzadas, conflictos personales y hasta pase de facturas por diferentes situaciones.
Por lo expresado anteriormente es que bien le cabe el término que habitualmente se utiliza dentro del mundo del fútbol cuando la cosa no viene bien puertas adentro, y es que este miércoles el radicalismo públicamente vivió un nuevo capítulo de este “cabaret”. El cruce mediático enfrentó, por enésima vez, a la Prof. Estela Vega, presidente del comité, y Flavio Taibo, dirigente y ex candidato por el partido en las elecciones pasadas.
Faltante de silla en la sede para ser llevadas a un boliche propiedad de Taibo, falta de comunicación de las actividades partidarias, y hasta falta de agradecimiento por el trabajo realizado en la campaña, fueron algunos de los argumentos con los que la docente cargó contra Taibo. Por su parte el joven dirigente la responsabilizó de “desarmar el equipo” que se había conformado y hasta dejó entrever algunas situaciones vinculadas a faltantes en el inmueble que la Unión Cívica Radical posee sobre la Avenida 9 de Julio de esta ciudad.
Todo hace presumir que las diferencias entre ambos son irreconciliables, mas allá de las reiteradas invitaciones a encontrarse y “tomar un café”, algo que viene postergado desde hace ya varios meses. Lo peor es que en estos cruces mediáticos también se mencionan a terceros que deben salir a dar explicaciones de lo que se declara.
A “río revuelto, ganancia de pescadores” reza el dicho, el tema es quien saldrá beneficiado de lo que hoy por hoy e toca vivir al centenario partido en nuestro departamento.



























































