En un relato sincero y emotivo el cura Gonzalo se dirigió a la comunidad que lo acompañó durante su paso por el dpto. Rosario Vera Peñaloza, dejando su impronta que marcó con señales firmes, concretas y solidas la vida de la parroquia en todas sus manifestaciones.
“Este 20 de diciembre, al celebrar los 35 años de sacerdocio, quiero agradecerles a cada una y a cada uno de Ustedes, por el camino recorrido juntos en esa querida Parroquia, Inmaculada Concepción.
¡Cuántas planificaciones en rueda realizadas, cuántas reuniones para pensar el camino, cuántas evaluaciones para confrontarnos con Jesús y su Reino!
¡Gracias por haberme enseñado a ser cura!
La Fe de ustedes, sostenida en medio de tantas adversidades, alentó la mía.
Como no aprender también, de las hermanas y hermanos de la zona rural, varones y mujeres con ‘rostros de arena’ de conmovedoras resistencias, en medio de sequías, soledades, y luchas sin desalientos. Ellos gritaron en mi alma que Dios ‘esta agazapado’, como le gustaba decir al padre Miguel, en la vida de los humildes y pequeños.
Gracias por el cariño que me brindaron, aliviaba el cansancio, hacía gozoso el camino.
Todavía recuerdo el gesto lindo de la Mesa compartida entre Ustedes, Jesús y la presencia de la Virgen Inmaculada, quien se llegó de Villa Chepes, al celebrar los 25 años. Luego los mesones nos reunieron en River, entre empanadas y vinos. Bonito recuerdo.
Hoy, a los 35 años de vida sacerdotal peregrinados con ese querido pueblo de Dios del Departamento Rosario Vera Peñaloza, con el alma llenita de nombres, los de quienes siguen peregrinando, y otros que están en el corazón del Padre, les reitero que el Espíritu de Dios que habita junto a Ustedes, animó y anima el fuego del que habita en mí. Por este aliento, muchas gracias.
También, ruego me perdonen las veces que no les he dado buen testimonio del Dios en quien hemos puesto nuestra confianza: El Dios generoso, alegre y misericordioso, revelado por Jesús.
Así, con la vida de Ustedes en el corazón, con el atado puesto en mis hombros, con la estampa de nuestra Madre Gaucha, la Limpia Concepción, como lo expresaba con simpatía el meme, que alguien subió a las redes, ‘seguiremos andando’.
Nuevamente agradecido, les deseo a todas y todos, una Feliz Navidad”



























































