Las imágenes din lugar a dudas fueron totalmente distintas a los años anteriores. Las restricciones, los cuidados, el temor, la terminación de documento para concurrir a terreno santo, son solo algunos de los motivos que hicieron que este 02 de Noviembre en nuestra ciudad sea muy diferente a lo que estábamos acostumbrados a observar.

Por más que se dieron a conocer los protocolos y horarios de asistencia al cementerio local, muchos no concurrieron, y aquellos que si lo hicieron solo se “dedicaron a la limpieza de los nichos”, tal como expresó uno de los trabajadores que llevó adelante la tarea de control en el acceso.

Las voces respecto del estado del cementerio local fueron encontradas, por un lado quienes manifestaron que podrían haber pintado aunque sea el control de acceso, para que se vea un poco de interés”, y por otro quienes resaltaron que el lugar se encontraba en buenas condiciones generales.

Fueron escasos los familiares que decidieron asistir a rendir homenaje sus seres queridos acompañados con los tradicionales ramos de flores, lo cuál se puede interpretar de dos maneras, falta de venta, ya que los locales que habitualmente suelen estar diseminados a lo largo de la avenida no estuvieron, o bien falta de dinero para poder adquirir algún arreglo floral.

Lo cierto es que  fué un día triste, notan solo desde el significado del mismo, sino también por toda la situación de cuarentena y pandemia que se vive a nivel mundial y de la cuál no estamos exentos.

 

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