En esta estrategia de hacer anuncios que pretenden una reactivación de la economía, se explica la presencia de los ministros Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y María Eugenia Bielsa (Desarrollo Territorial y Hábitat), quienes en sus carteras cobijan Argentina Hace y Argentina Construye, dos programas con una inversión estimada para los próximos meses de 47.500 millones de pesos y que contemplan la creación de 780 mil puestos de trabajo, en su mayoría mano de obra local.
Para esta gira, trazada para jueves y viernes, a Alberto Fernández. lo esperan en Catamarca con una actividad en el Hospital Monovalente “Carlos Malbrán”, inaugurado en mayo, y pensado por la provincia para recibir a pacientes con coronavirus. En La Rioja, en tanto, cortará la cinta en una planta de hilados.
“Va a ser un viaje puro de gestión”, aseguraron en Casa Rosada, ante los cuestionamientos que surgieron desde la oposición por los ribetes partidarios que acompañaron sus últimos desembarcos. Un dato que no da lugar para otra interpretación: hasta el momento, visitó distritos gobernados por peronistas o por aliados incondicionales, como Omar Gutiérrez (Neuquén), Oscar Herrera Ahuad (Misiones) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).
La idea es que en su desembarco se reduzcan al máximo las reuniones con dirigentes locales, como ocurrió Villa La Angostura, una ciudad sin circulación viral, donde dirigentes del Frente de Todos recibieron duros cuestionamientos ante la posibilidad de contraer el coronavirus de alguno de los visitantes, por lo que decidieron auto aislarse preventivamente las próximas dos semanas.
En esa línea, luego de la polémica que se generó en Neuquén por la comitiva que acompañó al jefe de Estado, en la Casa Rosada se anticiparon en aclarar que al Norte irá junto a un acotado número de funcionarios.
Además de Bielsa y Katopodis, se subirán al avión el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro; y los secretarios Julio Vitobello (Presidencia) y Juan Pablo Biondi (Comunicación Pública). “Somos respetuosos del distanciamiento social, en ninguna reunión se rompió el protocolo”, sostienen en el Gobierno, donde no ocultan un creciente enojo hacia algunos posicionamientos de un sector de la oposición. Aquel que Fernández señaló como “los que escriben en Twitter”.



























































