Da Silva había tildado a Peixoto de “canalla” y “sinvergüenza”, lo que desató un cruce de declaraciones entre ambos que llegó al punto en el que alcalde publicó un video desafiando al ex concejal a tomarse a golpes.
Frente al sinfín de críticas, el alcalde cambió su discurso, aclaró que no es “un luchador callejero”, e invitó a los vecinos a la pelea en el gimnasio de la escuela local, bajo reglas de MMA y con árbitros. “Siempre he sido un ganador”, avisó.
Para la contienda, los políticos se sometieron a una rigurosa preparación física. Finalmente, la exhibición fue el sábado, duró tres rounds y se pudo ver en vivo a través de las redes sociales.
Peixoto ganó la pelea por puntos, aunque varios asistentes imparciales señalaron que Da Silva había tenido un mejor desempeño, sobre todo por haberle acertado varias patadas al rostro al alcalde. Al final, ambos se saludaron, se felicitaron y argumentaron que la idea siempre fue promover el deporte.




























































