La casaca original de Brasil, usada desde 1919, era blanca con puños y cuello azul.
Después de la derrota con Uruguay en 1950, se comenzó a decir que esa casaca traía mala suerte.
Tras un concurso, se definió el uniforme que se conoce hasta hoy, el amarillo con vivos verdes, que se comenzó a utilizar desde 1952.
Antes, el color amarillo sólo lo había utilizado ocasionalmente. Pero desde ese momento, el verdeamarelo identifica al mejor seleccionado de todos los tiempos.



























































