De acuerdo al relato de los menores, ese mismo sábado por la mañana uno de ellos tomó el vehículo de su padre, un Volkswagen Gol Power negro, y pasó a buscar a su amigo. El objetivo era llegar hasta Rosario, en la provincia de Santa Fe, para visitar a la mamá de uno de ellos, aunque también tenían previsto ver a una amiga que vive en Villegas.
Los chicos también contaron que en el camino levantaron a una persona que hacía dedo y que, como forma de agradecimiento por el aventón, les dio dinero para que cargaran nafta.
Pero ahí no terminó todo porque luego de recorrer cientos de kilómetros y de que ningún puesto policial lograra interceptarlos, la policía se dispuso a llevarlos de regreso a su Bahía Blanca natal. Sin embargo, uno de ellos tuvo un curioso pedido que indignó a los efectivos.
Uno de los nenes le pidió a la policía si podía volver manejando él mismo el mismo auto, escoltado por los propios efectivos policiales. La respuesta obviamente fue negativa.
Según informó el diario La Nueva, el menor que conducía el auto había aprendido a manejar bajo la supervisión de su padre y no hubo ninguna discusión previa con sus familiares antes de la fuga.
La fiscalía N°20 abrió una causa, pero informaron que el caso es difícil de caratular debido a que los nenes escaparon en el auto al padre de uno de ellos y ese hecho no figura como un delito.




























































