Durante un discurso ante el movimiento conservador Turning Point USA en Phoenix, Arizona, Trump sostuvo que Washington “tomará control” del uranio iraní y que incluso ayudará a extraerlo de instalaciones nucleares previamente atacadas por Estados Unidos.

“Lo vamos a conseguir entrando en Irán, con muchas excavadoras. Lo vamos a llevar de regreso a casa, a Estados Unidos, muy pronto”, aseguró ante sus seguidores.

El mandatario también señaló que las negociaciones avanzan con rapidez y que “la mayoría de los puntos ya están acordados”, al tiempo que insistió en que Irán se comprometería a no desarrollar armas nucleares. Según Trump, el acuerdo contemplaría además la remoción de minas marítimas con asistencia estadounidense.

Sin embargo, un alto funcionario iraní desestimó esas afirmaciones y las calificó como “hechos alternativos”. Desde Teherán rechazaron que exista un compromiso para transferir reservas de uranio enriquecido al exterior o para detener de manera indefinida el proceso de enriquecimiento.

Las declaraciones públicas de Trump, advirtieron fuentes iraníes, podrían complicar las negociaciones en curso, en un contexto de alta sensibilidad diplomática tras meses de tensiones y enfrentamientos indirectos.