Si bien es cierto que el municipio ha realizado acciones en localidades del interior y en algunas calles de la ciudad, la mayoría que sufrió mayormente la torrencial caída de agua el pasado 8 de Enero, no han visto hasta la fecha de hoy alguna acción concreta del Municipio para recuperar las calles que sufrieron daños por la lluvia y la crecida de agua que se vivió aquel día.
Aún no se arregló las calles de acceso del Barrio el Alto, las calles que van al edificio del INTA, como tampoco las calles del barrio Santo Domingo y el denominado Loteo Ruartes, en la zona norte de la ciudad, inclusive, no se hicieron las refacciones ni se ha limpiado el canal conocido como la defensa, ni tampoco se han quitado las malezas de la zona que desemboca en los puentes de la zona norte de la ciudad, donde también afecta al barrio Boedo y se teme que vuelva a llover y a inundar esa zona que se vió muy afectada el pasado mes de enero.
En cuanto a los Lotes con Servicio, se ha pasado maquinaria pesada en algunas arterias del barrio pero solo algunas ya que las mayoría continúan los pozos y banco de arena que hacen imposible circular aquellas personas que lo hacen en vehículos de dos ruedas. A esto hay que sumarle que el municipio a contado con el auspicio y apoyo del gobierno provincial, pero lejos ha quedado de poder reparar medianamente todas las arterias afectadas de la ciudad.
A pasado más de un mes, para ser específico 45 días de que cayeron 200 ml. en un solo día, y aún no se han realizado ni el 50% de refacciones que afectó a la ciudad esa lluvia. La falta de dichas acciones luego será peor en el caso de volver a vivir una lluvia con menos caudal que ese entonces, y no hay que culpar a la naturaleza ni sorprenderse de la misma, y que el agua seguirá acumulándose y generando ríos por algunos barrios por la falta de trabajos necesarios para prevenir una catástrofe aun mayor.



























































