Según relataron testigos, el vehículo de carga había estado estacionado unos metros antes de la intersección y avanzó hasta el semáforo que conecta con Ruta 38. Cuando el chofer intentó retomar la marcha con la luz verde, se produjo una falla en las mangueras del sistema de freno del acoplado, lo que dejó las ruedas frenadas sobre el asfalto. Al arrastrar el conjunto, el tirón terminó separando la cabina del acoplado, que quedó atravesado en medio de la avenida.

Por fortuna en ese momento no circulaban autos ni motos cerca del camión y no se registraron personas heridas ni vehículos dañados. El impacto fue solo material y se limitó al equipo de transporte, aunque el acoplado quedó clavado en la calzada y bloqueó casi por completo la circulación en una de las principales arterias de ingreso a la ciudad.

Para destrabar la situación trabajaron dos unidades tipo mula que lograron levantar y volver a montar el semirremolque sobre el camión. La maniobra demandó cerca de una hora de trabajo hasta asegurar los enganches y revisar el sistema de frenos. Recién entonces se habilitó nuevamente el paso de los vehículos, que durante todo ese tiempo debieron circular con desvíos y mucha precaución en una zona de tránsito intenso.