En la institución se mantiene activo el protocolo de actuación luego de que familias de niños de la sala de cinco presentaran una denuncia por un posible caso de abuso vinculado a manchas detectadas en un baño del establecimiento. Según la información recabada, personal especializado tomó muestras en el sanitario señalado y esas evidencias siguen bajo análisis para determinar con precisión su origen.
Mientras tanto, se avanzó con los exámenes médicos a los menores que asisten a esa sala. Son alrededor de trece los niños citados para revisaciones y hasta el momento solo una parte de ellos concurrió a los controles con profesionales idóneos en la materia. Las autoridades marcaron que se realizan hasta tres citaciones a los adultos responsables y que todavía hay familias que no llevaron a sus hijos, lo que demora la evaluación completa del grupo y prolonga los tiempos de la investigación.
En paralelo, todo el personal que se desempeña en el jardín está siendo convocado a declarar. Se reciben testimonios de ordenanzas, docentes y directivos para reconstruir el cuadro de situación dentro de la institución y verificar si hubo episodios o conductas que puedan aportar elementos a la causa.
Por el momento, no se informó la existencia de resultados concluyentes que permitan confirmar el escenario planteado inicialmente. La investigación seguirá con nuevas entrevistas y con la revisión de los niños que aún no fueron examinados, mientras la comunidad educativa permanece a la espera de definiciones que brinden claridad y resguardo a los menores.



























































