El piloto comentó que junto a su compañero “fueron convocados por el ministro de Seguridad, Miguel Zárate”, y destacaron que, si bien su tarea habitual es el combate de incendios forestales, en esta oportunidad están abocados exclusivamente a tareas de rastrillaje aéreo.

“Nuestro trabajo responde a lo que va planificando la mesa de operaciones. Ellos determinan las zonas prioritarias y nos indican dónde debemos volar. La idea es cubrir aquellas áreas a las que no se puede acceder por tierra”, explicó.

Indicó que los sobrevuelo se han concentrado especialmente en la Cuesta del Soldado y la zona de Las Antenas, trabajando en ambos lados de la montaña y a diferentes alturas para lograr mayor visibilidad.

Respecto al terreno, destacó su complejidad: “Ya hemos volado esta zona en situaciones de incendio y sabemos que es una serranía difícil para operar, con vientos cambiantes, altura y calor que complican mucho los vuelos. Es un lugar difícil para buscar”.

Sin embargo, agregó un dato esperanzador: “El monte está todavía muy seco y marrón, lo que permite una buena visibilidad del terreno. Hemos visto desde animales como chanchos corriendo hasta muchos detalles. Si hay alguien en el piso, lo vamos a ver”.