Pero, en caso contrario, la política a implementar será el recorte en las partidas presupuestarias con el objetivo de mantener en el déficit cero, incluyendo el pago de intereses de la deuda. Por su parte, fuentes de Casa Rosada aclararon que dichos recortes, no afectarán erogaciones que en el Gobierno consideran “rígidas”, como por ejemplo: las jubilaciones.
En cuanto al diseño presupuestario, la prioridad de las medidas cambiarias no será la acumulación de reservas, ya que la intención del Ejecutivo es “no emitir plata para convalidar dicho ingreso sino permitir la circulación de otras divisas, la denominada competencia de monedas”.
Sobre la previsión de ingresos y gastos, el Gobierno trabaja en base a cuatro criterios: el mantenimiento del equilibrio fiscal, el otorgamiento de planes sociales sin intermediarios, la modernización y simplificación del Estado, y un aumento en las partidas para defensa y seguridad.
“Se aspira que en 2025 se mantengan las condiciones de estabilidad macroeconómica que permitan el despegue definitivo de las potencialidades productivas del país, generando un ambiente favorable para el incremento de la inversión privada, una mejora de la productividad, y el crecimiento de la actividad, del empleo y los ingresos”, indicaron.





























































