En la escena del femicidio encontraron un arma de fuego calibre 9 milímetros Pietro Beretta 92 FS, cuatro cartuchos y cuatro vainas servidas. Según pudieron establecer los peritos de la Policía Científica, el hombre atacó a balazos a su esposa y se quitó la vida de un disparo en la cabeza.
Díaz se desempeñaba como prefecto en Dock Sud y Almirón lo hacía en La Boca, era oriunda de la localidad misionera de Santa Ana y tenía dos hijos: uno de 6 años de una pareja anterior y otro de 2, fruto de su relación con el femicida.




























































