El Presidente de la Federación Internacional, Luigi Carraro, y a la Directora del Vaticano Padel, Alessandra Turco, le presentaron la paleta al Papa con una invitada muy especial: Delfina Brea, vicecampeona del mundo en padel con la Selección argentina, quien fue bautizada hace 23 años por el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, en la iglesia de San José de Flores, el barrio de ambos.
“Una pala igual para todos en todo el mundo. Este es el poder simbólico de la ‘pala de remo’ firmada por el Santo Padre, imaginando que en cada rincón del mundo cada jugador, aficionado o profesional, sostiene su propia pala como si fuera del Papa Francisco y por lo tanto es un mensajero de lealtad, solidaridad, amistad, inclusión y motivación con el objetivo de aprender, crecer y mejorar como individuos a través del deporte”, expresó tras el encuentro el Presidente de la FIP.




























































