La jovencita, que prefirió resguardar su nombre por temor a las burlas y críticas, en diálogo telefónico con RADIOMETRO relató lo sucedido. Según su testimonio el desagradable momento se produjo aproximadamente a las “cinco de la mañana, cuando regresaba a mi domicilio desde la casa de una amiga”.
Al llegar a la intersección de Avenida 9 de Julio y Pelagio B. Luna habría observado una combi, de color blanco, la cuál al percatarse que se encontraba sola empezó a seguirla por la misma Avenida 9 de Julio, en dirección al Barrio Boedo. Cuando la jovencita intentó sacar el teléfono para comunicarse con su hermano, la persona que se transportaba en el interior se habría bajado del rodado, empezando a correrla durante varios metros para intentar alcanzarla, hasta que habría visto al hermano que la venía a buscar huyendo rápidamente del lugar.
Consultada sobre si pudo ver si había mas personas en el interior, la joven se sinceró, “por el temor que tenía no me fije si era solo él o varios, solo intenté escaparme rápidamente del lugar”. La denuncia no fue radicada en sede policial ya que de sus palabras se desprenden nuevamente el “temor a que no me crean, o que se burle y pasar vergüenza”, un pensamiento que lamentablemente es muy común en nuestra sociedad hasta que suceden cosas que debemos lamentar.
Quizás deberíamos ser un poco mas empáticos y no juzgar de inmediato a quienes exponen públicamente lo que les pasa, para muchos es la única vía de hacerse oír ante la incredulidad de la sociedad o las autoridades que deberían actuar en estas situaciones.



























































