RIVER HIZO UN BUEN NEGOCIO
El tema del partido era el pase a la final. San Martín sabía que el trámite iba a ser muy difícil, que debía transpirar la camiseta y sufrir, que necesitaba ganar para igualar la serie. Pero los primeros diez minutos la visita llegaba por todos los flancos, asediaba permanentemente con Carmona, por el centro, Sánchez por derecha y en la izquierda Quiroga disfrazado de volante, y el gran mosquero Pablo Guzmán. Después del tiempo señalado, recién el “local” pudo pasar la mitad de cancha y se fue animando hasta equilibrar el juego. Aparecían las intentonas de Flores, Moreira, Funes y Aguilera que morían en una defensa muy recia de los riverplatenses. Hubo una situación anómala que el árbitro no sancionó cuando el jugador “santo”, Arabel le dio un golpe de puños, sin pelota, al jugador Ramiro Carmona, y todo a la vista del juez de línea que hizo la vista gorda. Quién también anduvo caminando por la cornisa fue Díaz Chiavassa. Y cuando el primer tiempo se moría dos jugadores de ambos bandos vieron el acrílico rojo, Aguilera y Muñoz. El segundo tiempo el “santo de Ulapes, salió con decisión y se jugó por entero y cuando se cumplía el cuarto de hora, una jugada por izquierda rompió la última línea de River, donde recibió el número nueve, Edgardo Flores, quien anotó y desató la algarabía en la gran parcialidad de Ulapes, era el 1 a 0 y con ello abrigaba la esperanza de forzar la definición por vía de los penales. River asimiló la bofetada y paulatinamente acercándose al arco defendido por Maico Gutiérrez, a pesar que en los últimos minutos se quedó con otro hombre de menos, por doble amarilla se tuvo que ir Ramón Quinteros. Los de la banda buscaban la falta cerca del área santa, y cuando el tiempo parecía extinguirse llegó la gran posibilidad que la tomó Renzo Fernández quien ejecutó después de una falta en su contra, y la puso como con la mano para la cabeza del goleador Pablo Guzmán que cambió de dirección y la puso en el ángulo derecho del golero. Era el uno a uno, y la fiesta volvió a tomar el color rojiblanco. Un empate que vale una final. Lástima los disturbios del final, y la agresión al jugador Fernández de River, que por poco se transforma en una batalla campal.
PORTEZUELO SACÓ LA FURIA Y CON GARRA EMPATO
La primera fue de Estudiantes que con actitud dominó los primeros cuarenta y cinco minutos. La visita lo ganaba con el tanto anotado a los 44’ que ganó en velocidad Emanuel Muñoz, dejando en el camino a defensores e inclusive al golero para abrir la esperanza. Con igual envión enfrentó la segunda Etapa con un Portezuelo desorientado y a los 12’ Fernando Romero marco el segundo para los albirrojos, y Estudiantes se ilusionaba con llegar a los penales. Pero lamentablemente ese castillo que había levantado el visitante en tres minutos se desmoronó (23 y26’), Esteban Flores y Hernán “loro” Roldán empataron el encuentro, que aprovecharon el adormecimiento de la defensa estudiantil, y volvía El Portezuelo a inscribir su nombre en una final. Después Estudiantes no encontró el camino para volver a pasar al frente, por su lado los azulgranas aguantaban y con garra y furia se aferraban al pase a la final que será frente al actual campeón de la Liga del Sur Riojano, el Club River Plate.
RESULTADOS
Cancha: D. Tello
Arbitro: Luis Quintero (Regular)
San Martín (Ulapes) …………….. 1 Edgardo Flores, a los 60´
River Plate ………………………. 1 Pablo Guzmán, a los 88´
Expulsados: Edgardo Aguilera (SM), Jonathan Muñoz y Ramón Quintero (RP)
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Cancha: Portezuelo
Arbitro: Rolando Castro (Chilecito) Bien
Atlético El Portezuelo…… 2 Esteban Flores, 68’; Hernán Roldán 71’
Estudiantes El Tala……… 2 Emanuel Muñoz 44; Fernando Romero 57’
Escrito por : Enrique Maza



























































