El mayor inconveniente fue por las inundaciones, que hicieron que los escorpiones salgan de sus hábitats y surgen en las viviendas, por lo que al menos 503 personas sufrieron picaduras y tuvieron que ser internadas y recibir antídotos. El ministro interino de salud Khalid Abdel-Ghafar indicó en una declaración que nadie murió por las picaduras.
Además, el temporal provocó apagones, calles inundadas y daños en casas, vehículos y granjas agrícolas.