“Cada vez que me entregan un arma en el set la miro, la abro, se la muestro también a la persona a la que estoy apuntando, se la muestro al equipo. Lo hago después de cada toma y cuando termino, la devuelvo al armero”, agregó sobre los cuidados que tiene.
“Después de la muerte de Brandon, realmente quedó muy claro: abrir el arma, mirar por el cañón, mirar en el cilindro, asegurarse. Quizás Alec hizo eso, espero que lo haya hecho, pero el problema es que las municiones son complicadas. Porque parecen balas reales. Tienen un pequeño agujero en la parte de atrás por donde alguien ha sacado la pólvora”, sugirió.
Por úlitmo completó: “Cada vez vez que me entregan una pistola que contiene seis cartuchos, apuntás al suelo y la apretás seis veces. Es una locura no hacerlo”.



























































