Varios usuarios siguen muy molestos con el servicio que brinda la empresa de telecomunicaciones provincial, y es que muchos optaron por migrar al flamante servicio de fibra óptica con la promesa de que sus días de malos ratos y molestia por la falta de conexión o naja velocidad terminarían, algo que hasta el momento solo estaría quedando en promesas.
El cambio de sistema ha significado también para los usuarios un incremento en los abonos, y es en este punto donde radica el enojo principal de quienes se sienten estafados por lo que está pasando. Un vecino de la zona norte de la ciudad se contactó con RADIOMETRO para mediante capturas de medidores de velocidad dejar constancia de lo expuesto.
Según el testimonio de este vecino, actualmente se encuentra pagando un abono de $3.000 por una velocidad de 300 megas, pero las últimas mediciones que realizó desde su computadora solo arroja una descarga que escasamente ronda los 30 megas, lo cuál no sería inconveniente, ya que es aceptable, pero lo que se cobra es un servicio que está muy arriba de lo que se brinda.
“Quizás muchos no sepan como utilizar estos medidores, pero yo controlo de manera permanente para saber que efectivamente estoy pagando por algo que vale la pena”, expresó el joven que también reconoció que ya hizo el reclamo formal en varias oportunidades en la oficina local pero no obtuvo ninguna respuesta, muy por el contrario lo mandan a la capital provincial.
Captura de la velocidad registrada:



























































