Entre lágrimas, la afligida mujer contó lo sucedido en la tarde noche del jueves en el barrio Boedo, cuando se dió con la situación de encontrar al perrito muerto con el hocico lastimado por los golpes propinados.
Fué tan grande la situación que tuvo que intervenir efectivos policiales de la Comisaría de la Mujer, el Menor y la Familia de la ciudad de Chepes, para devolver la calma en el barrio por el hecatombe que se vivió por esta situación.
“Se lo compré a mi hija cuando fue cachorrito, mi hija amaba a este perrito, tenía sus juguetes, comía con nosotros y ya estoy cansada de vivir esta situación, tuve que traerlo yo desde la vereda de los vecinos que estaba tirado, tengo los brazos manchado con sangre del perrito, y quiero que éstos vecinos me den una explicación de lo que le hicieron, el perrito no molestaba a nadie, porque siempre están dentro de casa y solo salió unos minutos a la calle y lo traje casi muerto” Fueron algunas de las manifestaciones entre lágrimas de Susana.
“Estoy cansada de que esa familia me haga la vida de cuadritos, estoy cansada, quieren que me vaya? no me voy a ir, le quisieron hacer daño a mi hija, lo han logrado, pero no me voy a callar mas, ¿porque no mataron a mis otros perros? a nosotros un perro nos causa dolor y más éste que era de mi hija y que lo cuidamos con todo el amor.” Siguió manifestando.
Al finalizar hizo un pedido a la Juez de Instrucción de Chepes al manifestar que aguarda que desde la justicia le den una respuesta, ya que “hace más de 3 años que vivimos estas cosas y que venimos denunciando a éstos vecinos y ahora no aguantamos más” finalizó.



























































