Resaltando el letrado que “esto el niño nunca lo exteriorizó y lo vino ocultando” agregando que “el informe hace referencia, que el niño de tan solo 11 años sufría una depresión infantil oculta y nunca lo hizo conocer a ninguno de los progenitores”.
De esa manera “la prueba ya fue incorporada al expediente judicial”, concluyó el querellante Hoyos.



























































