Maria Romero manifestò su indignación por la inacción policial, ante el hecho que sucedió hace 10 días. “Llegue a mi casa a las 13:30 y veo en la galería dos bifes al lado de la pileta. Uno de los gatos se lo comió y empezó a tiritar y se murió. Levanté el otro bife, lo deje ahí y fui a llamar a la policía, cuando vine el otro gato se comió el otro bife. No pasó ni una hora y también se murió”.
Relató que tenía un conflicto con el vecino, “un día le dijo a la policía que mis gatos le comieron unas gallinas”. Comentó que los gatos eran de sus hijos, “dos jóvenes discapacitados de 28 y 30 años”.
“No es la primera vez que tengo un problema con ellos y ya son muchos” concluyó.


























































