Pensó que era una mancha superficial pero se complicó. Le tuvieron que hacer un injerto por lo dañada que tenía la piel. Advertencia: imágenes sensibles.
Una mujer del Reino Unido se ensució el brazo izquierdo con limpiahorno y, menos de una semana después, necesitó una cirugía porque la piel, los nervios y la carne se habían podrido.
Becky Page, de 25 años, se limpió con la remera la gota de limpiahorno Oven Brite que le había caído en el brazo y siguió ocupada con el aseo de su cocina en su casa de Minsterley, en el oeste de Inglaterra. Esa misma noche notó que tenía una roncha pero no le dio importancia.
“Tuve muy mala suerte. Primero porque no me picaba y segundo porque me quemó el brazo durante cinco días“, explicó la joven al sitio Daily Mirror. Page nunca se dio cuenta del peligro que corría.
“Me había estado quemando el brazo toda la semana, que es por lo que se puso negro. Me había atravesado toda la piel y mató las terminaciones nerviosas de tal manera que no sentía nada”, convino.



























































