“Por lo mismo que comí en el Faena sin postre y con alcohol, como acá en Nordelta“, comentó Flor tras degustar un plato de ñoquis de calabaza en fondata de queso y pesto crocante.
Mientras ella analizaba la comida su acompañante probó la milanesa de bife de chorizo con mac & cheese (fideos con queso) y luego dividieron un profiterol con sambayón mientras tomaban sus cafés.
¿Valió la pena o mejor ir al Faena?































































