A partir de este proyecto, solo se permitiría el cruce de 1.000 personas por día, utilizando un “puntaje socioeconómico” para “beneficiar” a los más vulnerables.
Desde Uruguay se lamentan por la diferencia cambiaria, ya que aseguran que afecta de manera negativa a las ventas de empresas y desincentiva el consumo interno.
“Las compras de uruguayos en Argentina perjudican el crecimiento y la recaudación fiscal de Uruguay”, mientras reconoció que “las proyecciones de consumo y de recaudación fiscal del presupuesto incorporan el gasto de los consumidores en Argentina”, sostuvo a ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche.




























































