Fischer explicó que sabía lo cerrados que son los clubes swingers. “También sabía que no lograría información completa a menos que creara una clima de credibilidad y confianza entre los asistentes y yo“. Al mismo tiempo, la movilera no tenía en claro si tendría que tener sexo o no antes, durante o después de la nota en el club Swingland. Finalmente fue durante.
La periodista no solamente aceptó, sino que se animó a comportarse como una clienta más del club. Inmediatamente se sumó al encuentro sexual y realizar el informe mientras el acto sexual se llevaba a cabo.
Su ocasional pareja sexual le preguntó “¿puedes describir lo que estás viendo ahora mismo?” en medio de gritos bastante explícitos y comentarios picantes.
El audio de la periodista Lousie Fischer teniendo sexo en un club swinger



























































