Sin dudas se trata de un ingenio y profundidad en medio de una trama en la que las segundas oportunidades son las protagonistas. Beckett tiene un viaje transformador entre el egoísmo y convertirse en un héroe sin capa muy sacrificado. Así es cómo él paso a paso puede ir encontrando su mejor versión dejando en evidencia las probabilidades del cambio y la mejoría. Y es, justamente por esto, que la cinta es ideal para niños, pero también para la familia completa.
Y, por más de que efectivamente “Un gato con suerte” es una comedia sin muchas vueltas o complicaciones a la hora de desarrollar la trama, al punto de que termina siendo bastante predecible, pero la cinta en sí es un encanto total. Brilla por su audacia a la hora de enfrentar ideas difíciles, pero con una forma casera que resulta bastante acogedora y refrescante.
Efectivamente, este largometraje, a pesar que lo vi sin ninguna esperanza o devoción, me cautivó de inicio a fin. Supo conseguir en mi un rostro distinto de las películas animadas, como así también lógica y comprensión a las segundas oportunidades sacándome, efectivamente, de mi zona de confort. Por lo que, sin dudas, entre su historia y su música a cargo de Zayn Malik, “Un gato con suerte” es una combinación de encanto, dramatismo y ternura.



























































