Según relataron, las carreras ilegales se han vuelto una escena habitual en distintos puntos del pueblo, especialmente en horarios nocturnos y de madrugada. “No se puede dormir. Aceleran como si estuvieran en un circuito de carreras, sin casco, sin respeto por nadie”, señalaron.

Además, remarcaron que los conductores circulan sin elementos de seguridad y a alta velocidad, poniendo en riesgo su vida y la de terceros.

Los vecinos piden una mayor intervención de la Policía local para frenar esta práctica peligrosa, que no solo altera la tranquilidad del lugar, sino que también representa un serio riesgo para los motociclistas y los peatones. “Necesitamos controles y presencia policial. Ya no se puede vivir así”, reclamaron.