La investigación por las denuncias de presuntas torturas y apremios ilegales en Ulapes sumó nuevas pruebas tras los allanamientos ordenados por la Justicia en la comisaría de la localidad y en viviendas de policías que fueron separados preventivamente de sus funciones.
Durante el procedimiento realizado en la dependencia policial fueron secuestrados un equipo DVR utilizado para almacenamiento de imágenes, tres tonfas, una media, dos bolsas de residuos negras, un par de guantes de látex, un secador de piso, dos lampazos, una linga de cuatro metros y dos libros de guardia.
En tanto, los allanamientos efectuados en distintos domicilios permitieron el secuestro de un pasamontañas, dos bolsas de consorcio negras y una escoba de jarilla, mientras que en otras viviendas los resultados fueron negativos.
De acuerdo con la información conocida, varios de los elementos secuestrados guardan relación con las descripciones realizadas por las presuntas víctimas durante sus declaraciones y serán sometidos a las pericias correspondientes para determinar su vinculación con la causa.
La investigación continúa bajo la órbita de la Justicia, que busca esclarecer los hechos denunciados e identificar las responsabilidades de los involucrados.


























































