Apenas comenzó a dar muestras de que se había atragantado y que la situación empeoraba, sus amigos lo subieron de inmediato a un auto y lo trasladaron al Hospital Zonal de Trelew. Sin embargo al momento de llegar al centro de Salud Fernández ya no presentaba signos vitales. Cuando los médicos lo examinaron confirmaron que el hombre había muerto por “asfixia con cuerpo extraño”.
Fernández, que hace casi tres meses había perdido a su padre, tenía un hijo y una hija, ambos menores de edad. Era hincha de River y fanático del fútbol. Jugaba en la Liga de Fútbol de Veteranos de Trelew, donde se desempeñaba en el equipo Barrio Luz y Fuerza en la categoría Senior B.




























































