Tras presenciar el enésimo episodio de violencia de género entre sus padres el niño consoló a su madre diciendo “éste no te golpea más”, y tomó un arma calibre 22 que estaba en un placard y le disparó a su padre en la cabeza.
El hombre fue socorrido por su mujer, quien llamó a la policía y a una ambulancia.
Los peritos policiales secuestraron en la casa el arma de fuego utilizada en el ataque que pertenecía a un amigo de la familia y no tenía la correspondiente autorización.
En tanto, la madre del niño declaró ante los investigadores policiales que su marido era muy violento y que nunca se había animado a denunciarlo por violencia de género o cualquier otra transgresión.
Las fuentes judiciales confirmaron que el niño quedó a resguardo de familiares, ya que es inimputable por su edad, pero se inició una causa por “tentativa de homicidio y portación de arma de uso civil”, que quedó a cargo de la fiscalía 2 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de de Morón, Aldana Zingg.




























































