Fuentes judiciales confirmaron que durante la inspección del lugar del crimen, hallaron un certificado que indicaba que su hijo, Fernando Galassi, padecía esquizofrenia. De todos modos la justicia ordenó el detenido sea evaluado por un psicólogo y por un médico psiquiatra, quienes comprobaron que se encontraba orientado en tiempo y espacio y en condiciones de declarar.
Para entonces Fernando ya había confesado el crimen a su cuñada. La mujer relato ante los policías que el hombre de 40 años le dijo: “Tuve un brote de ira y me parece que maté a golpes a mamá”, autoincriminación que de todas formas no tiene validez judicial.
Hasta el momento los funcionarios trabajaban en la búsqueda del elemento con el cual el presunto agresor atacó a su madre, pero aún no había sido encontrado.
El fiscal Germán Camafreita, de la UFI 3 descentralizada de Pilar, iba a indagar al acusado en las próximas horas por “homicidio agravado por el vínculo”, delito que prevé la pena de prisión perpetua, y ordenó que Galassi permanezca internado bajo custodia policial y sea sometido a peritajes psicológicos y psiquiátricos más amplios para saber si al momento del hecho comprendía la criminalidad de sus actos y dirigía sus acciones, con el fin de establecer si es o no imputable.


























































