El motivo de la convocatoria fue doble y profundamente sentido: celebrar el Día del Jubilado y el Día Internacional de las Personas Mayores. Sin embargo, más allá de las fechas en el calendario, el verdadero pulso de la jornada lo marcaron los abrazos dilatados por el tiempo, los mates compartidos y esa complicidad serena que solo brindan los años transitados.
A lo largo de la tarde, el espacio se llenó de movimiento. No hubo lugar para la pasividad: entre talleres participativos, juegos de ingenio y dinámicas recreativas, los agasajados demostraron que la vitalidad no disminuye con el paso de las décadas, sino que se reinventa. Uno de los pasajes más emotivos y celebrados del encuentro fue la tradicional coronación de las reinas, un momento cargado de aplausos, flores y miradas brillantes donde el afecto colectivo se hizo palpable.
El festejo contó también con el respaldo institucional de las autoridades locales y provinciales. Compartieron la jornada el intendente Ariel Bejarano, la diputada provincial Belén Mora, el concejal Guillermo Romero, el director de Adultos Mayores, Ezequiel Martínez, y miembros del equipo de gestión municipal, quienes fueron recibidos por el presidente de la entidad anfitriona, Luis Maidana.
Hacia el final de la tarde, mientras la música bajaba lentamente y se despedían los últimos asistentes, quedó en el aire la certeza de una jornada que cumplió su propósito esencial: reconocer que en cada anécdota, en cada arruga y en cada historia que guardan los mayores, late la identidad más genuina de la comunidad.

























































