A raíz del impacto, personal de la Comisaría 7ma decidió la intervención de los Bomberos para sacar a Juan Ignacio de entre medio de los hierros retorcidos del auto.
“Mate a mi viejo, me quise suicidar”, fue lo que dijo el asesino.
Tras pedirle la dirección del lugar donde había dejado a su padre – una casa ubicada en Andrade al 1900- constataron que Juan Mauricio de 71 años se encontraba todavía con vida en el interior de la vivienda.
Padre e hijo fueron trasladados al Hospital Interzonal donde, cerca de las 18, las autoridades confirmaron la muerte de ambos.



























































