Según informaron desde el colegio San Juan Evangelista de La Boca, respecto a las víctimas, “se abrieron espacios de escucha y diálogo con las y los estudiantes afectados” así como también “se citó a las familias de las estudiantes afectadas para contenerlas y llevarles tranquilidad con la intervención que está haciendo la escuela”.
En cuanto a los imputados, “se citó a las familias de los estudiantes responsables y se acordó que continuarán su recorrido pedagógico en forma virtual, sin presencialidad”.
A nivel educativo, informaron que “se realizaron talleres sobre Grooming” y se llevaron a cabo reuniones con las familias de otros alumnos que se presentaron de forma espontánea a la escuela para plantear sus inquietudes.
Comunicaron también que “se presentó todo lo actuado a la Supervisión de Dirección General de Enseñanza Privada (DGEGP) y Consejo del Niño, Niña y Adolescente (CNNyA)”. Además, “se solicitó el asesoramiento al equipo de acompañamiento institucional de la Inspectoría Salesiana” y se realizó una “reunión virtual con la supervisora del nivel sobre las líneas de acción a seguir”.
La Justicia ordenó un allanamiento en el colegio durante el cual se secuestraron todos los legajos con el fin de determinar qué elementos existen para tener la constancia de que las amenazas podían llevarse a cabo. Esto se debe al nivel de organización observado en los chats de los adolescentes, donde daban cuenta de algún tipo de conocimiento del uso de armas de fuego e incluso de movimientos de las víctimas, según detallaron en C5N.
En las próximas semanas el fiscal Mauro Tereszko citará a las víctimas de las amenazas para evaluar cómo se encuentran psíquicamente tras lo sucedido y la exposición del caso.





























































