Aunque la nena comenzó a llorar, la mujer siguió pegándole patadas y le tiró el pelo. Finalmente, la levantó y se la llevó colgando.
Gracias al accionar de los vecinos, en el caso intervino la Sección de la Mujer y el Menor, dependiente de la Unidad Regional V de Policía de Corrientes.
Cuando localizaron a la agresora, le dijo a los efectivos policiales que la nena estaba en la casa de una tía y que no podía acompañarlos hasta la seccional porque tenía “cosas que hacer”.
Además, negó rotundamente haberle pegado a su hija y aseguró que era “todo mentira”.
Por el contrario, un familiar de la mujer aseguró que los hechos de violencia verbal y física se repetían a menudo: “No es la primera vez que sucede esto”, indicó el testigo a la Policía.
Finalmente, la agresora quedó detenida y la menor quedó al cuidado de su abuela.



























































