La Policía de la Ciudad tuvo que romper los vidrios del vehículo en el que estaba encerrado un niño de 4 años. Los padres aparecieron recién a la media hora.
El pequeño había quedado adentro de una Renault Kangoo, estacionada en la calle Bogotá al 3000, sin sus padres presentes. Personal de la Comisaría Vecinal 7 C que patrullaban la zona, escucharon los llantos del niño, y procedieron al rescate.
Según revelaron las fuentes policiales, los efectivos primero intentaron dar con los adultos responsables, pero al no encontrarlos, decidieron romper los vidrios traseros del vehículo y sacaron al menor de edad. Los padres recién aparecieron a la media hora.
Al consultar con la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas Número 24, a cargo del doctor Pagano Mata, se dispuso la notificación de la causa a los progenitores y la entrega del menor a los mismos.

























































