Cada turista tuvo además una estadía promedio de 2,3 días, levemente por debajo de 2022, “básicamente porque las familias abarataron el viaje achicando su estadía”, explica el informe de la CAME, acotando que “el promedio sería incluso menor si no fuera por la incidencia del turista internacional, que suele tener estancias más largas”.
La Confederación señala que “el tiempo y el contexto económico incierto no ayudaron” y que “en la semana previa, muchos hoteles y lugares de alojamiento vieron caer reservas por el temor que generó la suba del dólar y de los precios”.
Sin embargo, el informe acota que sobre el viernes 18 de agosto “el turista reapareció mostrando que el viaje ocupa un lugar importante en su canasta de consumo”.
En un repaso de los siete fines de semanas largos que van de 2023, precisa que ya viajaron 11,8 millones de turistas, dejando un impacto económico directo de $446.478 millones, en base a información brindada por entidades de provincias, municipios y la Nación.
De todos los fines de semana largos, el de mayor cantidad de turistas movilizados fue el de Carnaval, con 2.925.000 personas.


























































