Testigos de la secuencia le dijeron a los investigadores policiales que el agresor había estado merodeando el barrio hasta que vio al político y le disparó a dos metros de distancia, sin mediar palabra.
Luego el agresor corrió hasta una moto estacionada no muy lejos del lugar del atentado, donde lo esperaba un cómplice con el motor encendido para fugarse en el acto, a contramano por la calle Hermosilla.
La zona del ataque suele estar concurrida pero como era un día festivo estaban cerrados casi todos los comercios y por eso, además, hay pocos testigos.
Vidal Quadras quedó internado en terapia intensiva tras haber recibido un balazo en la cara que tiene orificio de entrada y salida. Su vida no corre peligro, pero “presenta doble fractura mandibular y va a ser intervenido quirúrgicamente”, informaron en un parte oficial desde el hospital de Madrid.
Por ahora el caso se investiga como un hecho de inseguridad y no de terrorismo, aunque ninguno de los testigos de la secuencia pudo determinar si intentaron robarle al político.




























































