El escándalo pasó a mayores cuando un hombre le pegó a una moza, lo que motivó la intervención de más personas que no estaban involucradas y que se solidarizaron con la joven. Volaron botellas, y al menos dos empleadas terminaron con heridas en la cabeza debido a los golpes.
La multitud terminó “echando” a la familia agresora, y en ese instante llegaron al menos tres patrulleros de la policía.



























































