Carlos Paz, Ciudad de Córdoba y otras localidades ya tuvieron sendas clausuras de boliches y hasta el intendente de la capital provincial, Martín Llaryora, advirtió a fines de marzo que en 30 días podría cerrarlos si no se cumplían los protocolos contra el Covid-19.
“El cumplimiento de los protocolos es la mejor manera para que no se eleven los casos, y si los casos no suben no tendremos que aplicar restricciones”, afirmó Llaryora al canal El Doce tras una reunión con empresarios del sector de gastronomía.
Pero desde la Cámara de Bares de la Ciudad de Córdoba le contestaron con virulencia:
“Si nos quieren cerrar que vengan a quitarnos el cartón habilitante. Hace un año que estamos casi fundidos, que pague el costo político el intendente y el gobernador, y que ellos financien este quilombo”, aseguró el vocero Luciano Sincich tras la reunión.




























































