En comunicación con Radio Metro, el vecino Fernando Flores advirtió sobre la delicada situación ambiental y estética que afecta al sector. Según detalló, los materiales fueron depositados en el lugar de manera irresponsable y, con el transcurso de las horas junto al movimiento propio del viento y el paso de personas, las tiras de papel se desenrollaron por completo, cubriendo una extensa franja de terreno descampado y calles de tierra.

La magnitud de la contaminación visual es evidente a simple vista: el manto de tiras de papel se extiende desde la esquina inicial donde comenzó el registro visual y abarca una superficie de al menos 100 metros lineales. La persistencia de las ráfagas de viento continúa propagando los desperdicios hacia terrenos linderos y zonas habitadas.

Frente a este escenario, la comunidad exigió la pronta intervención de las áreas municipales correspondientes para llevar a cabo la recolección y limpieza del predio, al tiempo que solicitaron identificar a los responsables de volcar semejante volumen de residuos comerciales en un espacio no autorizado.